En 2005, la histórica Ley Nacional de Garantía del Empleo Rural Mahatma Gandhi (MGNREGA, por sus siglas en inglés) entró en vigor y garantizó al menos 100 días de empleo asalariado para familias en zonas rurales, con participantes adultos que pudieran solicitar desempeñarse como voluntarios para realizar mano de obra no calificada. Sobre todo, estipulaba que el trabajo era un derecho jurídico en la India y, si no se proveía trabajo dentro de los 15 días a la solicitud, la persona solicitante podía reclamar una compensación por desempleo.
La ley MGNREGA buscaba proporcionar empleo a trabajadores rurales sin forzarles a migrar a las ciudades. Sin embargo, el partido gobernante actual, Bharatiya Janata Party (BJP), partido indio, y su líder, el primer ministro Narendra Modi, no ocultaron su oposición al esquema. En 2015, tras un año en su mandato como primer ministro, Modi señaló ante el Parlamento que la ley MGNREGA “[era] un recuerdo viviente de los fracasos [del gobierno de la Alianza Progresista Unida (APU), el cual estaba conformado por el Partido Congresista y sus aliados]”.
De acuerdo con la plataforma digital The Leaflet, entre 2024 y 2025, la ley MGNREGA proveyó sustento a 57.8 millones de hogares y empleó a 78.8 millones de personas, de entre las cuales las mujeres conformaban un 58 por ciento de las personas beneficiarias.
En diciembre de 2025, el partido BJP modificó el esquema y eliminó protecciones cruciales que hacían que la ley MGNREGA fuera transformativa para les trabajadores rurales. Por ejemplo, la asignación de trabajo ya no responderá a la demanda y los gobiernos estatales asumirán 60 por ciento de la asignación presupuestaria, mientras que anteriormente el gobierno de la Unión asignaba el presupuesto total para la ley MGNREGA
La reforma a la ley MGNREGA viene de la mano de los nuevos Códigos Laborales, los cuales se publicaron en noviembre de 2025. Estos Códigos Laborales redujeron la protección de les trabajadores al debilitar sus sindicatos por medio de la implementación de jornadas laborales más extensas y contratos temporales en lugar de contrataciones indefinidas. También permitieron que la parte empleadora pudiera despedir a la parte empleada o suspender sus operaciones sin aprobación del gobierno.
Para protestar en contra de dichas medidas y más, alrededor de 50,000 personas del sector agrícola y obrero, predominantemente de comunidades tribales del distrito de Palghar en Maharashtra, comenzaron a marchar el 19 de enero de 2026. Encabezada por All India Kisan Sabha (AIKS, asociación de campesinos de toda la India) o la Asociación Agricultora de Toda la India en español), afiliada al Partido Comunista de la India (Marxist) (CPI[M], por sus siglas en inglés), la marcha tenía como objetivo alcanzar y rodear la oficina de recaudación para exigir la reintegración de la ley MGNREGA, el derecho a la tierra que cultivan, la disponibilidad del agua y la cancelación del puerto Vadhavan.
Para muchas de las personas que marcharon en enero, era crucial que las autoridades no apaciguaran el movimiento con falsas promesas, sino que tomaran en cuenta la urgencia de contar con acceso al agua potable y para el riego, así como con días de trabajo cuando las labores agrícolas no estén disponibles. Es importante señalar que, de conformidad con las reformas a la ley MGNREGA, el gobierno planea incrementar la participación en la agricultura, un área que el sector obrero demanda altamente.
El resultado de esta primera marcha a Palghar fue un éxito, puesto que después de siete horas de negociación con la comitiva, la cual incluyó a miembros de CPI(M) y AIKS, el colector distrital dejó por escrito compromisos que incluyeron la reivindicación de títulos de propiedad de conformidad con la Ley de Derechos Forestales (la cual otorga a les miembros de las tribus desfavorecidas la propiedad de las tierras en las que viven y trabajan) antes del 30 de abril de 2026. Posteriormente, les miembros de AIKS formaron un comité a nivel de distrito para velar por la aplicación de los compromisos.
Una de las principales demandas del sector obrero que participó en esta marcha fue la cancelación de los proyectos portuarios de Vadhavan y Murbe, anunciados por el Gobierno de la India. En particular, el puerto de Vadhavan, el cual se encuentra en el distrito de Palghar, es un proyecto ambicioso y costoso que busca crear un nodo clave en el comercio de la India con gran parte del mundo occidental.
Sin embargo, el puerto de aguas profundas está situado en el “cinturón dorado de la pesca” del mar Arábigo. Por lo tanto, no solo destruirá el delicado ecosistema de la vida costera (la zona costera de Dahanu-Vadhavan fue designada como ambientalmente frágil por las autoridades ambientales), sino que también tendrá un profundo impacto en los medios de vida del sector pesquero y limitará sus zonas pesqueras, las cuales de por sí se agotan rápidamente. De forma significativa, la gente de Palghar también siente que las repercusiones de la construcción de este puerto también se sentirán en alta mar, ya que gran parte de la tierra circundante sería adquirida de la población local para construir corredores comerciales.
Para llegar a los oídos de las autoridades del Gobierno del estado, el pueblo de Palghar decidió continuar su marcha hacia Mumbai, la capital financiera de la India, el 25 de enero para buscar al jefe de gobierno de estado, Devendra Fadnavis.
Igualmente, esta discusión dio lugar a compromisos de que el Gobierno del estado hará justicia al pueblo de Palghar y cumplirá con las demandas de riego adecuado, en espera de escrituras de tierras y oportunidades de empleo para la juventud. No obstante, no se anunció ninguna decisión sobre la cancelación del puerto de Vadhavan.
El anuncio reciente del acuerdo comercial entre la India y los Estados Unidos —el cual tiene por objetivo introducir en el mercado indio no sólo piedras preciosas y otros metales preciosos, sino también maquinaria pesada como automóviles y piezas aeronáuticas— indica que la construcción del puerto de Vadhavan seguirá adelante a pesar de las preocupaciones expresadas por la población de Palghar.
Si bien la marcha puede haber llegado a una pausa, la lucha por los derechos jurídicos a los medios de subsistencia, la gestión ambiental y la dignidad de las comunidades rurales y tribales está lejos de terminar. Además, el silencio sobre el proyecto del puerto de Vadhavan, a la luz del acuerdo comercial entre la India y los Estados Unidos, revela que la concepción del estado de “viksit” Bharat (la India desarrollada), construida en puertos y corredores comerciales, amenaza con poner en peligro las mismas comunidades que necesita servir. Además, el politburó de CPI(M) declaró que el acuerdo comercial tuvo efectos adversos para los agricultores, con gran parte de los alimentos importados por los Estados Unidos inundando el mercado, calificándolo de “un ataque a la soberanía”.
El pueblo de Palghar ha ganado batallas por derechos inmediatos, pero la guerra por su futuro, sus tierras, sus aguas y su derecho al trabajo continúa.
